![]() |
| Un corazón herido, un corazón fuerte. |
Con el pasar del tiempo, todo eso se volvió una pequeña parte de mi, como una pieza de museo, la observo, pero ya no provoca lo mismo, no como cuando estaba ahí, fresca, reciente. Descubrí que ya no dolía cuando viajaba a Valparaíso, extrañamente ese día no pensé en mi pieza de museo, no recordé ni un suceso, no pensé en el. Bingo.
Pasa el tiempo, y esa pieza cada vez esta mas olvidada, mas llena de polvo, el cual no quiero remover, y así también, han aparecido nuevos y particulares objetos, menores, pero parte "DE".
Mi asombro realmente se basa en lo poco que me cuesta, ahora, des-enamorarme de alguien, vivo en el extremo, de manera intensa e insípida a la vez, amando un día, y volviendo a la normalidad un día después, desechando sentimientos como si realmente fueran basura, no hablo de los sentimientos de terceros, si no de los míos hacia ellos.
No se en que momento me convertí en una especie de fortaleza, dejando mi corazón escondido de cualquier ataque del enemigo, claro, lo expongo, pero cuando viene el ataque lo protejo y salto yo como león a defenderlo.
Tampoco se desde cuando logro eliminar sentimientos de mi cerebro, es como si le hubiese instalado un destructor de dolor.
Cuando pienso en los últimos sucesos de mi vida amorosa, solo logro llegar a una conclusión, un tanto cliché, pero cierta.
El dolor te hace grande, te hace madurar, te hace mas fuerte, hace que tu escudo sea mas resistente, que ya no te entren balas con tanta facilidad, abre tu mente, expande tu visión, hace que aprendamos a bajar el perfil del drama, hace que todo sea mas simple, hace que cada vez duela menos.
Eso es el dolor, el nunca bien ponderado dolor, del cual arrancamos, pero que cuando nos atrapa nos convierte en porcelana dentro del horno, nos hace menos vulnerables.
No amo el dolor, ni sentirlo, ni tener que pasar por el, pero realmente agradezco haber vivido aquel tiempo con el, soy quien soy gracias a esa experiencia, fuerte, sin asco, sin miedo.
El dolor, es necesario, no debemos arrancar de nuestro primer dolor, debemos vivirlo, y dejar que actúe en nosotros, solo así entenderemos el "PORQUE" de tantas cosas, solo así tendremos respuesta para futuros "PORQUE".
Agradecida estoy del dolor vivido, y agradecida estaré de lo que viene, cada día seré porcelana mas y mas resistente.
Lola.

No hay comentarios:
Publicar un comentario